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RECUERDO
INFANTIL
Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de lluvia tras los cristales.
Es la clase. En un cartel
se representa a Caín
fugitivo, y muerto Abel,
junto a una mancha carmín.
Con timbre sonoro y hueco
truena el maestro, un anciano
mal vestido, enjuto y seco,
que lleva un libro en la mano.
Y todo un coro infantil
va cantando la lección:
«mil veces ciento, cien mil;
mil veces mil, un millón».
Una tarde parda y fría
de invierno. Los colegiales
estudian. Monotonía
de la lluvia en los cristales.
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Mesa del
profesor.
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 Patio. Calle Instituto
12
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| UN POCO DE
HISTORIA El actual
instituto Antonio Machado comenzó siendo un colegio de
Jesuitas allá por el año 1585 aunque un posterior
incendio en 1740 lo destruyó. Durante los años
siguientes pasó de ser fábrica de hilados, a colegio,
cuartel y hospital de tropas. En 1840 se produce
la apertura del colegio como centro educacional llamado
entonces Universidad Catalina y 7 años más tarde
será ya el Instituto de Soria, hoy Instituto Antonio
Machado
ANTONIO
MACHADO
Llega en 1907, para
tomar posesión del cargo. Es Mayo, y para favorecer al
profesor suplente del instituto renuncia a lo que queda
del curso hasta el nuevo periodo académico.
Imparte clases de Lengua Francesa
hasta 1912 fecha en la que abandona Soria.
Es un profesor bueno y amable, aprueba a
todos sus alumnos, e intenta desarrollar
en ellos una inquietud por aprender con
un tratamiento personalizado, sentándose
en muchas ocasiones al lado de los
alumnos en un tratamiento de igual. Lo importante para
él no son las palabras o conceptos, sino que el
alumno aprenda a pensar.
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| PROVERBIOS
Y CANTARES IV
Nuestras horas son minutos
cuando esperamos saber,
y siglos cuando sabemos
lo que se puede aprender.
VIII
En
preguntar lo que sabes
el tiempo no has de perder...
Y a preguntas sin respuesta
¿quién te podrá responder?
.
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Fachada
Instituto. Calle Estudios .
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XIII
Es el mejor de
los buenos
quien sabe que en esta vida
todo es cuestión de medida:
un poco más, algo menos...
XXIII
No
extrañéis, dulces amigos,
que esté mi frente arrugada:
yo vivo en paz con los hombres
y en guerra con mis entrañas.
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Placa/Homenaje. Plaza
del Vergel

Busto a Machado. Plaza
del Vergel
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Entrada al
centro. Calle Instituto, 10-12.
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XXVI
Poned sobre los
campos
un carbonero, un sabio y un poeta.
Veréis cómo el poeta admira y calla,
el sabio mira y piensa...
Seguramente, el carbonero busca
las moras o las setas.
Llevadlos al teatro
y sólo el carbonero no bosteza.
Quien prefiere lo vivo a lo pintado
es el hombre que piensa, canta o sueña.
El carbonero tiene
llena de fantasías la cabeza.
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XXX
El que espera
desespera,
dice la voz popular.
¡Qué verdad tan verdadera!
La verdad es lo que es,
y sigue siendo verdad
aunque se piense al revés.
XLIV
Todo pasa y todo
queda,
pero lo nuestro es pasar,
pasar haciendo caminos,
caminos sobre la mar.
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Hacia el aula Antonio
Machado.
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Entrada al Aula
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Interior del aula
Antonio Machado
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 Ventanales del aula
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