BIOGRAFÍA DE ANTONIO MACHADO: VIDA DE MACHADO EN SU ESTANCIA EN SORIA

Pensión en la Calle del Collado, 54
Pensión en la Calle del Collado, 54

“Cinco años en la tierra de Soria, hoy para mí sagrada –allí me casé; allí perdí a mi esposa, a quien adoraba—, orientaron mis ojos y mi corazón hacia lo esencial castellano…” (Prólogo a la tierra de Alvargonzález )

Antonio Machado llega en mayo de 1907 con 32 años a Soria tras aprobar las oposiciones a Lengua Francesa en abril.

El poeta parece ser que visitó por dos veces la capital soriana antes de instalarse definitivamente para el comienzo del curso académico. En la primera ocasión se dirige al instituto para presentarse al director y pedir que sea el profesor suplente quien finalice el año académico, pues ya es época de exámenes

Paseo San Saturio
Paseo San Saturio

Se instala en una pensión de la calle del Collado 50 esquina con la calle Instituto en donde eran dueños de la misma Isidoro Martínez y Regina Cuevas, tía de Leonor Izquierdo.

A pesar del poco tiempo que permanece en esta visita, probablemente no resistirá el impulso de conocer los parajes de la que será su “patria chica” durante 5 años, siendo paseo principal San Polo y San Saturio.

A este respecto corresponden estos primeros versos,

 

ORILLAS DEL DUERO
¡Primavera soriana, primavera
humilde, como el sueño de un bendito,
de un pobre caminante que durmiera
de cansancio en un páramo infinito!
¡Campillo amarillento,
como tosco sayal de campesina,
pradera de velludo polvoriento
donde pace la escuálida merina!

Aula Machado
Aula Machado

Antonio tendrá por delante todo el verano para disfrutar de Madrid antes de “recluirse” definitivamente por un periodo de 8 meses dedicado a sus labores docentes. Cuando llega Octubre para el comienzo del curso se instala en la misma pensión del Collado que en el primer viaje

En diciembre Isidoro Martínez y su esposa Regina Cuevas deciden abandonar Soria y ceden la pensión a la hermana de ésta, Isabel Cuevas, que viene con su esposo Ceferino Izquierdo, y tres hijos; Leonor, Antonia y Sinforiano. Estos trasladan la pensión a la Calle Estudios, 7 esquina con Teatinos.

El Poeta enseguida se fija en la hija mayor llamada Leonor de 14 años que es muy solícita y cordial con los huéspedes y que seguramente le aporta esa alegría propia de la juventud que siempre ha echado de menos en sí mismo.

saturioarbolcaidoComienza el curso escolar y el Profesor Machado solo tiene dos clases de 7 y 8 alumnos, con lo cual dispone de tiempo suficiente para dar rienda suelta a la contemplación de la Naturaleza, que luego se convertirá en inspiración para hermosos versos. No parece mantener mucha relación con los demás profesores excepto con el profesor Federico Zunón que ocupa la misma pensión. Alguna parada en el casino Amistad para tomar café y leer el periódico. Baja hasta el paseo entre San Polo y San Saturio y ahonda en la belleza del paisaje de la Soria que luego tanto amará y que convertirá en la gran obra de la poesía universal “Campos de Castilla”.

sansatubynDurante el comienzo de este curso escolar Machado va a compatibilizar sus clases en el Instituto con las que imparte de forma desinteresada en la Escuela de Artes y Oficios a obreros de la capital soriana. Es decir desde un primer momento se produce en el poeta hacia las gentes de Soria, un altruismo e implicación en la problemática social y económica, que no se ha mencionado lo suficiente y que es fácilmente comprobable. Así queda reflejado este dato en el Avisador Numantino, el 10 de octubre de 1907 (Ver “Hemeroteca Antonio Machado”)(dato proporcionado por Jesús Bozal Alfaro, director de la Escuela Oficial de Idiomas de Soria). Este acontecimiento en la vida de Machado es la antesala de otros, como la creación de la Universidad Popular Segoviana, donde también impartiría clases gratuitas a las gentes mas humildes.

En Marzo de 1908 es nombrado Vicedirector del Instituto.

Antonio Machado cumple religiosamente con sus clases, mientras empieza a tomar confianza con la joven de la que hace partícipe de una atención preferencial. Leonor es aficionada a la poesía encontrando en el poeta, canal de expresión de sus emociones. De vez en cuando se la encuentra en sus paseos por San Saturio y la sigue a distancia. Ésta, siendo consciente de los sentimientos del primero se lo hace saber a sus amigas. Parece ser que en estos momentos hay un chico que la pretende, barbero de profesión. Consciente de ello el poeta y celoso de los pretendientes, inventa una estratagema para hacer saber a la joven sus sentimientos. Deja como olvidados encima de una mesa un fragmento de una de sus poesías que dice:

“Ay, si la niña que yo quiero
preferirá casarse,
con el mocito barbero”

Leonor se dará enseguida por aludida, y le reprochará con un gran disgusto que piense de esta forma. Señal se convertirá ésta, de ser correspondido por una niña de 14 años en este momento que admira profundamente al poeta y sus versos. Enseguida entran en relaciones. Se produce en Machado una transformación en su visión de Soria que va a afectar sin duda a su poesía. Pedirá su mano a través del profesor Zunón. El debate familiar por la diferencia de edad entre ambos, concluirá con la sentencia ¡¡Que la niña decida¡¡, y decidirá por el amor al poeta. Se fija la fecha de la boda para cuando Leonor cumpla los 15 años, será el 30 de Julio de 1909. Un día paseando con sus amigas, les dirá que tendrá que desistir de los paseos con ellas, pues se ha comprometido con el profesor de francés del instituto.

Parece ser que no sienta muy bien en algunas personas de Soria esta relación, que es vista como una inferencia por parte de un profesor de 34 años hacia la niña soriana de 15. Nada, no obstante, se puede oponer al amor que sienten ambos. Ahora, Antonio, tiene compañía en sus paseos y la vida adquirirá un nuevo sentido. Más adelante en 1918 dirá en carta escrita a Pedro Chico:

”Si la felicidad es algo posible y real –lo que a veces pienso– yo la identifico mentalmente con los años de mi vida en Soria y con el amor de mi mujer”

boda1Llega el día de nupcias, Antonio y Leonor salen de la calle Estudios, hacia la plaza de San Blas y Rosel, giran hacia la izquierda por el Collado llegando en este paseo de 300 metros a la Iglesia Santa María La Mayor, en la plaza del mismo nombre. Entran los enamorados e invitados, incluidos al completo el claustro de profesores. De padrino y madrina, el tío de Leonor, Gregorio Cuevas y la madre de Antonio, Ana Ruiz, respectivamente.

Ya son marido y mujer y salen de la iglesia ¡¡Vivan los Novios!!. De repente la alegría de los novios se ve cortada por los abruptos y voces en contra del matrimonio por parte de unos jóvenes escondidos en los soportales, que están en desacuerdo con este matrimonio descompensado en edad. Antonio tiene 34 y Leonor 15 años. Antonio abraza a Leonor, que no parece entender nada, y los invitados se enfrentan a los manifestantes que huyen, después de tal herejía en un día tan especial para lo novios.

Años mas tarde comentará Antonio en carta a Pilar de Valderrama (Guiomar): “El día de mi boda fue para mí un verdadero martirio”.

La luna de miel en Zaragoza, Pamplona, San Sebastián y Madrid

Vuelven los novios y la madre de Leonor les ha preparado dos habitaciones, una destinada a despacho de Antonio, que da a un jardín.

La vida es feliz para el poeta, que va a sus clases con un ánimo y entusiasmo distinto. Se nota en el aula una mayor pasión por parte del profesor de francés.

Terminadas las clases y sin perder tiempo, acude al encuentro con su amada. Juntos recorren una Soria, ya distinta para el Poeta.

Pensión en la calle Estudios de Isabel Cuevas, donde
habitaron como marido y mujer Antonio y Leonor
(Cortesía deJesús Bozal Alfaro, director de la EOI
de Soria, fotografía deMiguel Moreno y Moreno,
autor de numerosas obras, sobre Soria)

Todos es dicha. Un día de septiembre de 1910, el poeta en su deseo de conocer más a fondo la tierra de su esposa, decide realizar un viaje para conocer el nacimiento del Duero y se dirige en compañía de unos amigos, hacia Cidones en coche, andando hasta Vinuesa, pasando por el pueblo hoy inundado “La Medra” y en caballo hasta Covaleda, camino hacia el pico de Urbión. Llegados arriba les sorprende una tormenta, y los caminantes descienden, camino por Revinuesa, hasta la Laguna Negra.

Esta visita le servirá para crear el romance “La Tierra de Alvargonzález”, gran parte del cual escribirá en París poco después, y será publicado en enero de 1912. Llegados a Soria, Antonio le cuenta a su mujer el camino recorrido y los paisajes que han dejado en él huella profunda en el alma.

Poco después Antonio, decide pedir al Ministerio de Instrucción Pública, una beca de ampliación de estudios para Francia con el fin de profundizar en ésta lengua, y ésta le es concedida. Así, los esposos emigran a París. Es Enero de 1911. Por las mañanas cumple con sus deberes el poeta, mientras que Leonor le espera impaciente. Las tardes se aprovechan para conocer juntos los rincones y paseos más románticos de la ciudad. Nada parece presagiar lo que poco después sucede. Un día de Julio de 1911 , en plena fiesta de la independencia, Leonor vomita sangre. Su amado muy asustado acude a su ayuda, no sabe que hacer, ¿Qué está pasando? … ; Leonor está enferma y es hospitalizada de tuberculosis por unas semanas. El doctor recomienda a Antonio que busque para su mujer un lugar donde respirar aire puro. ¡¡Soria les espera¡¡.

OLMOPRIMERPLANOEs Septiembre de 1911. Encuentran en la estación a familia y amigas de Leonor. Se abrazan y lloran al encontrarse. Leonor luce sus nuevos vestidos de París.

Llegado la primavera de 1912, Antonio alquila una casita camino del Mirón donde encontrar más fácilmente el ambiente deseado. Su mujer parece recobrarse, y el esposo reza con todo su alma para la curación de su mujer:

A UN OLMO SECO
Al olmo viejo, hendido por el rayo
y en su mitad podrido,
con las lluvias de abril y el sol de mayo
algunas hojas verdes le han salido.
……………..
Mi corazón espera
también, hacia la luz y hacia la vida,
otro milagro de la primavera.

OLMOPRIMERPLANO2En Abril de 1912 se publica Campos de Castilla

Leonor se encuentra cada vez más cansada, y para pasear por el mirón Antonio manda construir un cochecito de inválido donde lleva a la mujer, con la esperanza de vencer la enfermedad. Los testigos los ven cada día en una imagen tenebrosa y “patética”. Cada día sube con su Leonor hasta la ermita del Mirón, y la deja en la tapia para que la dé el sol. Mientras Antonio se asoma con la excusa de ver el paisaje. Llora sin consuelo, ante la injusticia de su vida y de su mujer. “Yo hubiera preferido morir mil veces a verla morir, hubiera dado mil vidas por la suya…” dice en una carta a Unamuno en 1913. Después antes del volver al casa, pasa con su mujer al interior del templo para que rece.

Nada se puede ya hacer, la muerte se acerca con paso ligero.

Una noche de verano
—estaba abierto el balcón
y la puerta de mi casa—
la muerte en mi casa entró.
Se fue acercando a su lecho
—ni siquiera me miró—,
con unos dedos muy finos,
algo muy tenue rompió.
Silenciosa y sin mirarme,
la muerte otra vez pasó
delante de mí. ¿Qué has hecho?
La muerte no respondió.
Mi niña quedó tranquila,
dolido mi corazón,
¡Ay, lo que la muerte ha roto
era un hilo entre los dos!.

am1913Leonor, yace muerta. Es el 1 de Agosto de 1912. Un día antes ha llegado la madre de Antonio, Ana Ruiz, quién acompaña en su tristeza y amargura al hijo que por un tiempo había encontrado la felicidad. Ahora ya es todo pesar.

“Señor, ya me arrancaste lo que yo más quería.
Oye otra vez, Dios mío, mi corazón clamar.
Tu voluntad se hizo, Señor, contra la mía.
Señor, ya estamos solos mi corazón y el mar”

El poetapermanece 8 días más en Soria, y cada tarde sube hacia el Espino para encontrarse con la presencia de la esposa perdida. La imagen es de un tristeza infinita. El recuerdo insoportable de una Soria sin su mujer, de la Soria tantas veces cantada le empujan a abandonar la capital. Su próximo destino, Baeza

En 1930 entrevista La Voz de España, Machado hablará de su experiencia Soriana

“Soy hombre extraordinariamente sensible al lugar en que vivo. La geografía, las tradiciones, las costumbres de las poblaciones por donde paso, me impresionan profundamente y dejan huella en mi espíritu. Allá, en 1907, fui destinado como catedrático a Soria. Soria es lugar rico en tradiciones poéticas. Allí nace el Duero, que tanto papel juega en nuestra historia. Allí, entre San Esteban de Gormaz y Medinacelli, se produjo el monumento literario del Poema del Cid. Por si ello fuera poco, guardo de allí recuerdo de mi breve matrimonio con una mujer a la que adoré con pasión y que la muerte me arrebató al poco tiempo. Y viví y sentí aquel ambiente con toda intensidad. Subí al Urbión, al nacimiento del Duero. Hice excursiones a Salas, escenario de la trágica leyenda de los Infantes. Y de allí nació el poema de Alvargonzález.”